Quieren que las eléctricas traigan un nuevo buque regasificador para 2019

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Quieren que las eléctricas traigan un nuevo buque regasificador para 2019
 
 
La Secretaría de Energía prepara una regulación para incentivar a las empresas generadoras a instalar un barco regasificador cerca de City Gate para reemplazar con LNG el consumo de gasoil de las centrales térmicas durante los meses de frío del año próximo.

30/10/2018
 
 Mauricio Macri despidió ayer desde Bahía Blanca al buque regasificador Exemplar de la empresa Excelerate, que durante 10 años estuvo a cargo de la recepción de cargamentos importados de Gas Natural Licuado (LNG) en el puerto de esa ciudad. “Este barco es un símbolo que nos lleva a expresar la inacción, la incapacidad, el despilfarro por las decisiones que llevaron a necesitarlo”, afirmó el Presidente.
 
En la práctica, lo que hizo el gobierno fue no renovar el contrato que Excelerate mantenía con IEASA (ex Enarsa) por el alquiler de uno de los dos barcos regasificadores que operan en el país. El otro, que está instalado en Escobar, continuará en actividad. Lo que explican en despachos oficiales es que, por el incremento de la oferta de gas proveniente desde Neuquén (fundamentalmente a partir de la inyección de gas desde Fortín de Piedra, el campo de Tecpetrol en Vaca Muerta), ya no es que necesario que el buque regasificador siga amarrado todo el año en el muelle de la empresa MEGA en Bahía.
 
Sin embargo, el gobierno trabaja en una iniciativa para que un barco similar —probablemente de menor tamaño— arribe a la Argentina a fines del primer cuatrimestre del año (o a principios del segundo) para inyectar LNG en el sistema de gasoductos. En rigor, a lo que apunta el secretario de Energía, Javier Iguacel, es a que las empresas generadoras de energía —lideradas por Pampa Energía, Central Puerto, Enel, AES y Albanesi, entre otras— contraten un buque regasificador para reemplazar con LNG el consumo de gasoil de las centrales térmicas durante el próximo invierno.
 
La cuenta que trazan es simple: con este precio internacional del petróleo —el Brent abrió hoy por encima de los 76 dólares—, el gasoil es hasta un 60% más caro que el LNG: 17 contra 10 dólares por millón de BTU, aproximadamente. En el período mayo-agosto, cuando se dispara la demanda residencial de gas por la baja de la temperatura, las usinas térmicas consumen hasta 2 millones de toneladas de gasoil para reemplazar el gas que no tienen disponible. Hoy la importación del combustible está monopolizado por Cammesa, la empresa mixta que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Pero la Secretaría de Energía trabaja para que, a partir de enero, esa tarea vuelva a estar en cabeza de los privados, tal como establece la Ley.
 
En ese marco, Energía prepara una resolución para fijar las condiciones regulatorias que incentiven a las generadoras a contratar por su cuenta un nuevo barco regasificador para abastecer su LNG a sus centrales termoeléctricas durante los meses de frío de 2019.
 
Picking
 
El buque funcionaría como una planta de picking flotante y debería estar instalado lo más cerca posible del punto de City Gate, la referencia de ingreso del gas en baja presión al sistema de distribución. “El buque podría estar instalado en algún punto del litoral, del Río de la Plata o incluso de Bahía Blanca”, indicó una de los fuentes consulatadas por EconoJournal.
 
El gobierno no quiere solventar con fondos propios la operatoria del buque ni la importación de cargamentos del LNG. Para eso, evalúa establecer un precio de referencia del gas importado. Si las generadoras logran comprar el combustible por debajo de esa cifra, tendrían un premio que incrementaría su rentabilidad. “Sería un esquema optativo en manos del mercado. La decisión final dependerá de cada empresa”, precisó un alto ejecutivo del sector.
 
El Estado sondeó el año pasado el interés del mercado para instalar plantas de importación de LNG. La respuesta de las empresas fue positiva. Bajo el paraguas de la resolución 420/17 del entonces Ministerio de Energía, se presentaron más de 20 proyectos para construir unidades de regasificación de LNG. El gobierno apuesta a que, con los incentivos adecuados, alguno de ellos se materialice para el año próximo.
 
Con todo, las variables a despejar son considerables. Al margen de la regulación específica para viabilizar el proyecto, que aún no se conoce, será clave determinar qué volúmen de gasoil se necesitará el año que viene para reemplazar la oferta de gas no disponible en invierno; proyectar a qué precio se lo puede importar; y cuántos días tendría que estar operativo el buque regasificador para cubrir el pico de consumo. “La iniciativa cierra si el barco está activo al menos 90 días”, advirtieron en un despacho gubernamental.
 
Fuente: EconoJournal